La localidad turolense de Fuentespalda, que conserva un buen número de estelas funerarias, ha recreado su cementerio medieval, ubicado junto a la iglesia, dentro del antiguo recinto amurallado. El camposanto tuvo uso hasta el siglo XVII, cuando se construyó otro extramuros.
Hasta el año 2002, cuando se acondicionó el recinto, las estelas estaban colocadas, como elementos decorativos, en la coronación de la tapia del cementerio viejo del municipio. Todas las que se exponen son discoideas (llamadas así por tener su parte superior en forma de disco o círculo). Se colocaban en la cabecera de los enterramientos –en lugar de la cruz actual–, que se orientaban al este, y podían ser lisas o decoradas. Las más sencillas se limitaban a simples mojones de piedra, mientras que las de tipo discoideo solían estar decoradas. En el caso de Fuentespalda, los motivos decorativos parecen indicar la existencia de un taller local especializado en la construcción de este tipo de piezas.
Algunos de los motivos están relacionados con la llamada Danza de la Muerte, representada por una ronda sin fin, con imágenes alternas de un vivo y un muerto